3 Noviembre 2008
Aquí están abiertos los comentarios y también nos podéis enviar sugerencias o consultas en el apartado contacto.
!!!Espero que os guste!!!
* Veo que tenemos visitantes en California, Mexico, Venezuela, Madrid y Vigo.
....Saludos a todos...
EN VERANO HAY MÁS GENTE. ¿No os queréis animar a escribir en este apartado?.
Please!!!!!, write anything, something or all you want
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3 Noviembre 2008
Antes de viajar a China:
- No olvidar que el visado al menos tardará una semana y se tramita en Madrid (ya os decimos cómo en el apartado Organizando el Viaje), excepto que viajéis con agencia y ellos deben encargarse.
- Llevar un surtido de medicamentos para dolores de: oídos, garganta, cabeza, estómago,…Dedicad tiempo a lo que os podría hacer falta ya que allí os será casi imposible localizarlos o que os lo vendan, además que ellos basan su salud en medicina tradicional y debéis evitar necesitarlos.
- Algo de yuanes aunque no muchos ya que allí, en aeropuertos y bancos, te cambiarán mejor que aquí.
- Ropa muy cómoda y zapatos deportivos y algunos más frescos para turnarlos. Para las mujeres aconsejo varias bermudas, ya que el sudor te creará molestias en las piernas si llevas faldas.
- Gorra o mejor un sombrero ligero que no se pegue a la cabeza. Otra opción: un paraguas chico, que podéis comprar allí si queréis.
- Si lleváis en vuestros viajes mochilas para cámaras u objetos para el día, pensad que sería mejor si no son negros y sin mucha fibra pues se os pegará y dará excesivo calor de llevarlo colgado con la humedad que hay.
- Para aprender chino: http://www.chino-china.com/caracteres
En China:
- Pedir y ver que pongan siempre el taxímetro. Observar que comience en cero.
Cada ciudad tiene los primeros Kilómetros (2 o 3 normalmente) a un precio de 10 yuanes y habrá pegatinas en los taxis donde verlo.
- Normalmente, las recogidas del aeropuerto concertadas por reserva o que te lleven del hotel al aeropuerto suelen ser cantidades fijadas previamente con el cliente.
Debéis calcular proporcionalmente a los Kilómetros hasta la ciudad: p.ej. en Pekín hay 30 Kms. del aeropuerto al hotel en el centro y costó:
180 yuanes aeropuerto hasta el hotel
y 200 del hotel hasta aeropuerto (este recorrido suele costar más).
Ya podéis ir en metro y mucho más barato y tampoco es tan complicado.
Deciros también que es más barato el taxi en ciudades más pequeñas.
Si habéis fijado un precio no vayáis a picar cuando os bajéis y os quieran cobrar más. Si tenéis problemas con el taxista podréis pedir ayuda en la puerta del hotel donde hay personal de seguridad que apunta matrículas y taxis que entran todo el día. ¡Que os dejen en la misma puerta!.
- Sobre precios que pagáis todos los días como botellas de agua,…, observad lo que pagan los chinos y cuando os digan más insistid en que pagáis los mismos yuanes que los chinos o no mucho más: si son 2 yuanes, gritad 2 yuanes y os vais.
No olvidéis que siempre, desde la mañana a la tarde os intentarán cobrar un plus por todo.
- Las facturas de restaurantes, taxis,…, llevan un rasca que lleva o “gracias por participar” o una cantidad en chino que es la devolución de importe de la comida que podrás gastar en las zonas del barrio marcadas por el premio.
- Comprad toallitas húmedas para el sudor o aprovechad las toallas-servilletas que os darán en muchos restaurantes. Os servirán todo el día.
- Intentad llevar escrito en chino los nombres de hoteles y sitios principales de turismo y algunas cosas como: sal, hielo, aceite, agua, cubiertos, factura, fruta, servilleta, refresco,…
Aquí os dejo una tarjeta donde conseguimos que nos escribieran aceite(oil), Vinagre y sal (salt). Vinagre no hay por ningún sitio pero lo otro os servirá:
Y esta es una tarjeta que había en nuestro hotel para que muestres al taxista y donde dice que Por favor te lleven a: los principales lugares turísticos de Beijing (Pekín).
Y la palabra más necesaria, al menos para nosotros:
- Si os quieren dar el cambiazo de un billete falso, lo harán con uno de 100 yuanes.
No perder de vista al que coge el billete o marcar o arrugar para controlar cuál era el vuestro, sobre todo con los taxistas que son los que al estar delante vuestra no podéis ver el cambio.
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3 Noviembre 2008
Para ver las imágenes del blog y más aún, con mayor tamaño y resolución podéis pinchar en la siguiente dirección:
http://juanmanuelleon1967.spaces.live.com/photos/cns!F2F24C221213C37D!114/
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1 Octubre 2008
Mal comienzo con la empleada Christine y las instalaciones del Hotel Sha Tan :
Regresamos a Pekín para pasar nuestros últimos 7 días en China y lo hacemos con ganas por suponer el fin de la aventura y por volver al hotel donde empezamos el viaje. Ya conocíamos la zona y la cama era estupenda. El hecho de estar en el mismo sitio durante 7 días sin coger más aviones era un alivio, además conociendo las líneas de autobús, las distancias, los nombres en chino de Pekín.
Pero … la empleada amargada del hotel, muy fea, con bigote y maleducada nos recibió como sólo ella sabe: Muy mal.
Nosotros, agotados, deseando ducharnos y deshacer las maletas y esta señorita primero nos ignora y cuando conseguimos que nos mire nos dice que de suite reservada nada, que nos da la habitación más chica por estar ocupadas todas. ¿Cómo…?, y la señorita, al saber que ella hacía el turno de noche y no podíamos recurrir a su jefa a esas horas, se cachondea bien en nuestra cara y claro, Juanma se pone como una fiera, ya que teníamos la reserva hecha con la jefa desde hacía 12 días.
Dos horas aguantando la imposición de la empleada, ya que además la habitación tenía el aire acondicionado estropeado y tuvo que venir el de mantenimiento y convenzo a Juanma de quedarnos por pura conveniencia, siempre que al día siguiente cumpliera la gerente su promesa de darnos la suite que habíamos reservado.
Y menos mal que cumplió.
Paseo por las calles. Gimnasio de nuestro barrio:
Como ya podíamos estar sin estrés de aviones ni traslados, el primer día nos lo tomamos relajado, paseando por uno de los barrios más antiguos de Pekín: el nuestro, el de Jingshan Park.
Observamos al que hace el pan compacto con jengibre, los que hacen los pinchitos de no sabemos qué animales, los que juegan a las cartas en la calle,…
También fuimos a ver el gimnasio del barrio que tanta curiosidad me ha dado: con mesas de pin-pon, máquinas de pesas, elípticas de hierro, bádminton, señoras cosiendo y señores tocando peculiares instrumentos chinos. Y por supuesto, abarrotado.
También compramos unos platos, cubiertos, cervezas, agua y algo de fruta en el supermercado de la calle para cuando llegas rendido por las noches.
Nos acercamos a la tintorería de una pareja joven y dejamos casi toda la ropa por ser los precios baratísimos y además te la entregan perfecta.
¿Entendéis ahora pq. nos gustaba el barrio?
Visita al templo del lama o Palacio Yonghegong :
Nos gusta más que otros.
Ubicado en el nordeste del centro de Beijing y siendo el más grande templo lamaísta y mejor conservado de China. En el salón Wanfu (diez mil fortunas), está la estatua de sándalo blanco de 26 m de alto, incluidos 8m bajo suelo.
Palacio de verano:
Muy grande y de largas distancias y escaladas, así que aconsejo tener previsto dónde comer o llevar algo, pq. dentro es difícil comer.
Para que os hagáis una idea dicen que si subes los 100 escalones seguidos de ascenso al Palacio vivirás mucho tiempo: quizás quiere decir que el que lo hace tiene muy buenos pulmones. Os asombraréis de ver a muchos ancianos chinos superar la prueba.
Yo superé la subida pero necesité muchos minutos para recuperarme.
Está a 15 Km. del centro de la ciudad pero dentro de la misma. Contiene el gran Lago Kunming y el Puente de los 17 arcos.
Podréis deleitaros con la flor de loto en el lago: observad el centro como si tuviera adherida una regadera, es el centro de la flor.
Tiene la galería más larga y fresca del mundo, con pinturas únicas en cada viga que cruza la misma, de los mejores pintores chinos. Os será difícil fotografiaros por la multitud que constantemente la recorre.
Si alquiláis un audio-guía podréis escuchar la Leyenda de la hija buda de muchos ojos y brazos.
Al pillarnos tarde sin comer, decidimos probar la salchicha pinchá en el palo que toman todos los chinos por la calle y qué pasó: asquerosa como suponíamos, con un olor a comida de perro brutal. Los spaguettis transparentes ¡otro éxito!, es decir, otra porquería. Vamos, que preferimos esperar a las cinco para comer al salir de allí.
Por fín convenzo a Juanma para hacernos la foto que yo quería vestidos de emperadores (lo veréis en muchos edificios turísticos):
Puedes elegir una foto con la cámara de ellos o varias con la tuya y ambas opciones son baratas: 0.20 o 0.50 euros. Eliges unos trajes, muy bien hechos, de emperadora o princesa con corona y escenario muy auténtico, en este caso un trono.
Lo que no sabíamos es que a unos padres chinos se les antojaría hacernos una foto con su hija vestida de princesa y a partir de ahí fuimos durante 20 minutos la expectación de extranjeros y chinos. Les hizo gracia lo de la pareja europea con hija china y nos hicieron tantas fotos que ni me acuerdo. Sudamos el traje hasta que no aguantamos más.
Se nota ya el cansancio acumulado del viaje y Juanma empieza a entender la fotografía artística y a observar de otro modo lo que ve. No sé si ha sido bueno del todo; desde que le dejé la cámara digital no para de hacer fotos y no avanzamos; al menos me entenderá ahora cuando comencé mis estudios de fotografía y tardaba en hacer las fotos.
No me extraña que se pare en los jardines cercanos al puente, ya que da una paz enorme. Seguro que la emperatriz, tras navegar por el lago como cuentan, se paraba aquí a merendar o leer o lo que se hiciese entonces.
De compras en el mercado de la seda, en Jianguomenwai Dajie:
Para no cargar con las maletas con regalos, dejamos para el final las compras y menos mal, ya que os aseguro que saldréis igual de agotados que si hubieseis andado por toda la ciudad sin parar.
5 plantas de bolsos, ropa, calzado, perlas, seda, relojes, electrónica, juguetes, ...y objetos de todo tipo.
Escuchareis el grito Jalow, jalow!!, amico, amico!! a cada paso. Te agarran de los brazos, te gritan, intentan decir algo en tu idioma. !Vaya energía se gastan las chinas! Y digo chinas por ser mujeres las que venden. Aquí el inglés empieza a entenderse un poco pues diariamente pasan por allí miles de turistas y se nota que lo practican.
Únicamente con mirar levemente su puesto, la china no te dejará moverte sin comprar o al menos tentarte mucho. Si quieres algo que no tienen van rápidamente al puesto cercano de un familiar y te lo traen.
Para que veáis lo intensas que son os diré que una chica recorrió dos plantas tras nosotros diciendo Oqué, oqué!! (es decir: ok,ok), que es cuando el precio está cerrado.
Al principio te da un poco de apuro pero tras media hora te das cuenta que o te vas del puesto o no te acaban de cerrar un buen precio. Hay que ser tajante en el precio último que creas justo pagar o no avanzas y no ves ni la primera planta.
Para los “agarraos” daré una pista: deben tener impuesta una cantidad de venta diaria y si vas a última hora, poco antes de las 7 de la tarde, te sorprenderá como te venden las cosas a un precio muy inferior al precio justo y te enterarás de los precios reales de las cosas, pues están deseando cumplir con los objetivos.
Aún así, no esperéis encontrar falsificaciones muy buenas allí pues este mercado está ya muy amenazado y les pueden cerrar por ello. A mí me sorprendió la calidad de la ropa de punto y polos de caballero de algunas marcas como Polo, y algunos zapatos sobre todo de deporte y en particular baloncesto (diseños de NBA americana). El precio es de risa y la calidad enorme.
Para los que tengan niños, hay juguetes o curiosidades no vistas en España que sorprenden y se antojará comprar, así que dejad hueco para algún artefacto curioso.
Aconsejan no comprar electrónica o gastar al menos poco en esto y ver demostración sin trucos de que lo que te llevas es lo que pides y no es un cambiazo o de menor capacidad,…
Ah!, y cuidado con el peso pues lo puedes pagar caro a tu vuelta. Hay poco margen para comprar en Kilos. Hay personas que se llevan de aquí las maletas vacías y se compran allí el primer día ropa o zapatillas. Si vas en verano puedes hacerlo, pero yo personalmente no sacrificaría el no llevar tus buenos zapatos para hacer turismo y algo que sepas cómodo pues ya os he contado la humedad, sudor y largas distancias a recorrer.
Y qué es lo que más compran allí: relojes, batas de seda china o pijamas de seda para los niños, punto, camisetas y me sorprendió la chula ropa militar, incluso cascos de piloto divinos y gorros rusos para el frío de esos peliculeros con la estrella comunista. Quizás un mp3 bonito como los de Disney,…
Bajo el centro comercial hay muchos negocios europeos como Pizzerías, sandwicherías, cafeterías italianas,…, que también intentarán captarte. Os aseguró que tendréis sensación de haber estado en la jungla en lugar de ir de tiendas y que tardaréis todo el día en recorrerlo.
Teatro acrobático Chaoyang en Nº 36 North Road Dongsanhuan Chaoyang Dist.:
La tradición china de la acrobacia te obliga a intentar ir a uno de estos espectáculos.
Hay parada de metro muy cerca.
Os aconsejo sacar las entradas vip de la primera sesión de la tarde sobre las 17.00 h., pues es buen precio y estarás solo en todo el centro de patio de butacas. Los chinos compran los laterales del teatro y van con los niños. Deben comprar entradas especiales pues tú no podrás comprarlas. Curiosamente pasan bombones helados de Mágnum antes del show.
Y mejor no sentarse donde no debes o te sacarán o trasladarán a tu sitio a empujones como un delincuente, y damos fe de haberlo visto.
Fue muy entretenido y no es muy larga la sesión. Hay partes más sorprendentes que otras pues la chica contorsionista era espectacular; nos creíamos que se rompía en dos
No os dejarán grabar imágenes, sobre todo para que no deslumbres a los acróbatas.
Otra magnífica casualidad de este día fue que descubrimos un restaurante magnífico a unos 800m del teatro y comimos de lujo Beijing DaDong Roast Duck. Como casi todos los grandes Restaurantes aquí, tienen una parte de comida china y otra con carta. En este caso la carta era sorprendente. Multitud de platos espléndidos con sus fotografías todo color y comida de chef. Tan bien comimos que al siguiente día nos fuimos en taxi a almorzar de nuevo, a pesar de que nos cogía muy lejos. El homenaje nos costó 35 euros.
Paseo por la calle comercial Wangfujin:
A la que llegamos en bus con dominio de la situación en tres minutos desde el hotel y por 0.10 céntimos de euro cada uno. Magnífica la línea 107 para este recorrido y la 111 al Lago Houhai.
Consejo: Sobre las 6 de la tarde deberás saber dónde comer y sobre las 10 de la noche pensar en irte. Si los taxistas ven que no tienes posibilidades o no sabes salir en bus de allí, se aprovecharán de ti en el precio y tendrás que pagar o te quedarás tirado en un desierto de calle en la que 15 minutos antes había miles de chinos. El desalojo de la calle es increíblemente rápido cuando comienzan a cerrar las tiendas.
La calle es muy parecida a las de las grandes capitales europeas, con edificios interminables y luminosos sorprendentes. Es casi entera peatonal y están todos los negocios multinacionales de comida y boutiques de cualquier marca de lujo, más ahora que empezaban las olimpiadas y nadie puede faltar.
Visita a la calle de los anticuarios Liulichuang y a Quianmen:
Ambas son preciosas.
Las antigüedades sólo las podrán comprar los que vayan con un buen dinero aunque merece la pena ver las piezas de cerámica,…, aunque nos las compres. Es una calle no muy larga y muy cuidada. Se nota que allí hay más dinero y los negocios son de más calidad.
Y Quianmen está siendo restaurada como fue en su día, en sus años gloriosos, aunque con edificaciones con todos los servicios actuales. Os enseño lo que pudimos ver para que imaginéis lo preciosa que va a quedar con seguridad:
Encontramos cerca un supermercado Dia por allí y realmente resultó raro.
Último día en China:
Lo que tiene el último día en cualquier aventura es el doble sentimiento de ganas de volver a casa y pena de dejar un lugar donde has sentido emociones nuevas y emocionantes. Hoy no te acuerdas del dolor de pies, el sudor, la mala comida o la dificultad para comunicarse.
Elegimos tener un día tranquilo para disfrutar todo lo que vemos por la calle, con más curiosidad que ningún día y poder despedirnos de China.
Por eso: desayunamos tarde, paseamos por nuestro Hutong (barrio viejo) y nos vamos hacia el Lago Houhai, dónde más hemos visto reflejada la vida de un chino y sus costumbres e inquietudes.
Grabamos a los deportistas de la mosca de colores que patean como un balón y batiendo records de toques sin que se les caiga. Grabo también a los cantantes callejeros y a los Ritchow (triciclos para turistas) que aquí son limpios y bien arreglados.
Hacemos fotos a los típicos barcos del Lago: Los hay para grupos donde compran comida o bebida y durante el paseo se lo toman en la mesa alargada del barco. Puedes elegir si te llevas a una chica que toca un organillo mientras cena.

Y también los hay chicos para parejas.
Este chico es el que elegimos nosotros durante una hora. ¡Ojo!, antes debes ponerte el líquido para mosquitos o te comerán.
Es buena hora y hace muy buena tarde; corre hasta brisa. Nos lo pasamos genial, con atascos y todo, y con nadadores que se te cruzan en el lago.
Ha sido un buen cierre para nuestro viaje. Estamos felices.
Ya sólo nos queda desear que los que habéis compartido nuestra experiencia en el blog os atreváis a ir y disfrutar como lo hemos hecho nosotros.
¡Ánimo y hasta el próximo viaje!
Firman los viajeros: Juanma y Liliana.
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2 Septiembre 2008
Llegamos de Guangzhou a Chongquing en avión para coger el barco-hotel Emperor, y nos asombra esta ciudad modernizada en poco tiempo e impactante urbanísticamente, sobre todo por el contraste con el gran río Yantzé, de grandes corrientes, ancho y marrón como el barro por todo lo que arrastra.
Nosotros le pusimos dos días después el sobrenombre de “Río Chanclas”, por la cantidad de zapatos de todo tipo que ves por el camino en el agua; no seríais capaces de contarlas, os lo aseguro.
Nos deja el taxi en el embarcadero del crucero y como todo en este viaje, la primera sorpresa: da miedo cruzar el río por las plataformas metálicas hasta llegar al barco, por lo que comentaba de la fuerte corriente y el volumen de agua que ves pasando bajo la estrecha plataforma que debes cruzar.
Por supuesto, esto también se convierte en un negocio para ellos, ya que hay dos chinos con un palo largo donde enganchan tus maletas, una en cada extremo, y te cobran por ello (1 euro por maleta). Tú pagas, claro, y rezas para que las maletas lleguen y no se les caigan por el camino.
Lo siguiente: la recepción. Toda la tripulación disfrazada y con un dragón que sujetan en sus cabezas, con música y diciéndote jalow, jalow. Nosotros claro, aguantando un poco la guasa que teníamos los dos con el show y viendo las caras de los que iban llegando cuando los recibían como a nosotros.
Luego te dan una toallita para refrescarte y te dan el plan del día siguiente, pues esa noche cenas donde quieras y debes estar en el barco a las 23.00 h.. Aprovechamos para comprar algo por si no nos gustaba la comida del barco, ya que una vez montados ya no encontraríamos bares o tiendas en tres días.
Juanma tuvo su 1ª conversación de dos frases en chino y a mí me dieron con un balín de escopeta de feria en las escalinatas pq. allí había una miniferia instalada y cada uno se pone donde quiere y claro, el que dispara también dispara donde quiere. ¡Más brutos estos chinos!.
En cuanto al plan del barco, la verdad, que con el tiempo que teníamos nos levantaron todos los días a las 6 de la mañana y al final para nada pq. la excursión no la hacías hasta la tarde. Nunca se nos olvidará la voz de Stephen por el hilo musical de la habitación.
Y las comidas muy temprano: 6.30 o 7 de la mañana el desayuno, 12 el almuerzo y 6.30 de la tarde la cena. A las 21.00 h. el show pa guiris, en el que nosotros nos lo pasamos bien , sobre todo Juanma, que ya sabéis que le gusta la guasa.
La habitación muy bien y con terraza, aunque no la usamos mucho por el peligro que corríamos que el vecino de al lado, chino, nos lanzara un escupitajo por la borda.
Coincidimos con dos españoles en el barco y así pudimos charlar unos ratos durante el viaje.
La comida la prepararon muy bien. Nos sentaron a los extranjeros en una mesa (4 españoles, dos franceses, dos ingleses y dos belgas, toda una mezcla), y nos pusieron el menú sin mezclar con las salsas y así probamos por fin comida china decente. La pobre belga vegetariana es la que peor lo pasó.
En cuanto a las excursiones, la verdad es que fueron escasas y las explicaban en inglés regulín y a una velocidad difícil de entender, donde destaca p.ej. la Ciudad fantasma, de carácter macabro pero jardines bonitos y 600 escalones de subida,
pero nos quedamos con lo que realmente merece la pena:
* el paso por las tres gargantas, con vistas espectaculares y de vértigo, donde pierdes la orientación por la proyección de las montañas en el agua como un espejo y ahora de color verde.
Hacemos una excursión a la zona de rápidos, que ya están inundando por el proyecto de la presa. Algunos de los barqueros son casi centenarios y tiran de toda la barca de turistas con una cuerda por las zonas de poca profundidad. La verdad es que yo me hubiese tirado a ayudarlos. Vaya apuro ver a un abuelote con pantaloncillos cortos tirando del barco. No se si os han contado o sabíais que antes tiraban de las barcas desnudos. Eso si que hubiese ya sido un espectáculo.
Por si pensabais que en estas barcas llenas de agujeros y con más años que el barquero no te vendían algo, os equivocáis. La guía del barco, haciendo un gran equilibrio para no caer al agua, se pone de pié y te canta una canción muy bonita, al parecer de la etnia de esta zona, y que es la única autorizada a portear o trabajar la zona, y a continuación, abre el bolso y te saca un Dvd (dividí te dicen), con imágenes y la canción anterior.
Claro, te da apuro de nuevo y además la chavala se lo ha currado, y se lo compras en 4 euros.
Las vistas han sido preciosas y nos dejan extasiados, unido esto a que la brisa es fuerte y la humedad también. Al terminar el día parecía que veníamos de Sierra Nevada: quemados por el aire y el sol.
Pues eso no era todo ese día pues tocaba cenar y descansar un buen rato para poder presenciar el espectáculo de madrugada de ver abrir las compuertas en la esclusa de la brutal presa que seguramente se inaugure el año que viene. ¡Vaya puertas y vaya volumen de agua que se descarga en minutos!. Hay que vivirlo para ver la obra de ingeniería que es.
Por cierto, nos pusimos calaítos con la tormenta que nos cayó en ese preciso momento.
Pasamos por las cinco compuertas durante toda la noche y al día siguiente hicimos la excursión a la presa y nos despedimos del crucero en Yitchan.
Y como no podía ser de otra manera, la ida al aeropuerto no iba a ser fácil.
El taxista nos llevó por una carretera comarcal en obras,!con una mala pinta!. Además, cuando estábamos comentando el mal rollo del trayecto, el hombre se para en una explanada con muchos autobuses y nos dice que dejemos las maletas en el coche y que salgamos.
Imaginaos como nos pusimos nosotros, que por supuesto no nos bajamos. El hombre tirando de los brazos y nosotros diciéndole que allí no nos bajábamos pq. le habíamos dicho al aeropuerto.
Al rato el taxista se va y vemos que anda hasta unos surtidores y habla con unas personas. Por fin vimos de qué iba el problema. Iba a cargar el depósito del coche con gas, como los taxis antiguamente en España, y la ley ordena que se bajen los pasajeros a cierta distancia. ¡Vaya cómo se rieron de nosotros los chinitos!. Esto era demasiado saber para un guiri y en China.
Por fin llegamos al aeropuerto, aunque tampoco nos quedamos tranquilos, pues estaba rodeado de vacas, campo y no veíamos los aviones. Bueno, entramos en la nave donde nos dejó el taxista y por fin vimos un cartel con la salida de tres vuelos y uno era el nuestro a Pekín. ¡Ufffff!.
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26 Agosto 2008
Una ciudad que no demasiada gente visita como turista, pero importante en China, por ser el principal punto de fabricación de todos los productos que salen de China al resto del mundo.
Nosotros pudimos visitar una fábrica de bolsos y maletas de un amigo y resultó muy interesante, por las normas, por la rapidez extrema de los trabajadores y por supuesto, por saber que estás en el centro comercial mundial, donde en cada esquina ves a una persona cosiendo, montando máquinas o cualquier cosa que se venda y haga con rapidez.
Allí vimos las moto-taxi, muy útiles ya que las distancias entre naves o locales son exageradamente grandes y los motoristas te llevan de unas naves a otras por 0.50 euros o 1 euro dependiendo si vais uno o dos. Muy útil.
Hotelazo dorado (Nanyang Royal) y restaurante con horarios europeos:
Aquí hablaré también del hotel, ya que es digno de mención por muchos motivos como sus imponentes columnas de entrada, de nuevo mucho dorado, y mobiliario imitando al de la corte de Luis XIV incluso en el baño, donde te sentías duchándote la Venus saliendo de una fuente, con una cama espectacular por el cabecero y el tamaño.
Además este hotel tiene un restaurante occidental con horario occidental en el que aprovechamos varios días para comer algún entrecot de ternera, ensaladas,…!que ilusión hace cuando llevas muchos días sin tomar nada que no sea chino!.
Parque Yuexiu:
También le echamos valor a probar los cazos de pasta picante que toman los chinos en los parques, ya que nos pilló muy tarde la hora de comer dentro del parque, que es inmenso.
Consejo: Que os los hagan con agua mineral, o con el agua del grifo y lo que pica la reacción no es muy buena.
En este parque la gente va a ver la Five-Goat Statue, difícil de encontrar por las explicaciones de los mapas del parque. Lo mejor es coger el camioncito circular que te lleva a esta estatua de las cabras y te enseña de lejos el Monumento del Dr. Sun Yat-Sen, la Torre Zhenhai y el parque de atracciones Jin Yin.
Tras ver la estatua y volver hacia la entrada del parque, de pronto pareció que estábamos en un manglar tropical bajo un auténtico diluvio.
Tardó unos 20 minutos pero mereció la pena por cómo refrescó el ambiente y el paisaje mientras llovía.
Después nos fuimos hacia el Sun Yat-Sen Memorial Hall andando. Es un lugar agradable con bonita jardinería y en honor a este doctor muy querido en China.

Otro sitio que podríais visitar otro día es el Templo Liurong (con una pagoda diferente a otras vistas).
Nosotros el último día, como ya os había contado al principio visitamos la fábrica de nuestro amigo Huang, a las afueras de Guangzhou, y aproveché para comprarme una bici eléctrica, muy utilizada en China, ya que me la podían traer en el contenedor de mi amigo.
Tras despedirnos de esta ciudad, nos preparamos para la nueva aventura por el río Yantzé.
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26 Agosto 2008
Conocemos a chinita/o (Allan), que nos ayuda en nuestra llegada a Shanghai.
Vamos con ella en el Maglev o tren a 480 Km/hr. Que te lleva desde el aeropuerto de Pudong hasta Longyang Road, donde podréis coger un taxi a vuestro hotel. Cuesta 40 yuanes si lo compráis con vuestro justificante de vuelo (tiene descuento).
Nos asusta el diluvio que nos recibe en Shanghai, además de darnos cuenta que aquí hace aún más humedad y el ambiente está más cargado.
La amiga de Allan nos coge un taxi y le indica la dirección del hotel, pero al parecer, ni hablando directamente con la china, los taxistas dejan de engañar, así que : peleílla con el taxista al llegar al hotel, que quería cobrar tres veces más de la distancia, negándose a darnos el ticket por saber que nos estaba engañando. Finalmente, ganamos con la ayuda del botones del hotel. Pagamos 50 yuanes.
El Hotel llamativo con el toro dorado en la entrada y concretamente el baño con persianas automáticas son curiosos; desde la bañera se ve la tele del dormitorio. El problema: el mal aislamiento de los cristales por lo que se oían las tres obras nocturnas de la zona.
Torre de la perla (tv) y su museo de cera:
Como os dije antes, el aire en Shanghai es más pesado y el ambiente más turbio y por ello las vistas desde la torre de la Perla no han sido tan espectaculares.
Entrada para ver 4 zonas: 150 yuanes.

Nos arrepentimos de subir por no ver bien Shanghai desde el cielo y por meternos en colas eternas para bajar, y varias sin aire acondicionado. Realmente aconsejo no subir si el día no está despejado. Hay una torre que se ve desde la Perla (siento no saber su nombre) y al que se puede subir y ver lo mismo pero sin estas colas en las que se pierde toda una mañana y seguro que algún kilo por tanto sudar.
Ah!, si te has comprado agua u otro líquido antes de entrar, te la hacen tirar.
Lo que sí nos gustó fue el Museo de cera en su interior, en el que te enseñan el paso del tiempo y costumbres en la ciudad. Os dejo un ejemplo de lo bien hechas que están las figuras:

Río Huangpu:
Al salir a las 3.30 de la torre, decidimos descansar dando un paseo por el río y escogimos una buena hora, ya que a la vuelta anocheció y pudimos ver las impresionantes vistas nocturnas de todos los edificios iluminados de la orilla, con pantallas de 20 o 30 plantas. Sin duda alguna, allí gastan en luz lo que el resto del mundo intenta ahorrar.

La cena de esa noche fue con pez carnívoro y chicas de la cerveza:
Encontramos a orillas del río un bar con buena pinta, bien decorado. Los peces asados colgados sobre una barbacoa nos llamaron la atención “equivocadamente como siempre, ya que después de comerlo os afirmo que estaba seco y malo, malo”. También nos gustó el escenario en el centro de un laguito donde una chica tocaba un instrumento típico chino parecido a …… nada, también “nos encandiló” pero nos atormentó pasados 5 minutos por la extraña y aguda música. A eso le unís que un pez de colores gordo saltó hasta mi mesa y casi me muerde un dedo (ya sé por lo que estaba gordo el condenao). Os aseguro que fue como lo cuento y me cambié de mesa.
Así que lo mejor fue ver a las 4 chinitas que representaban a distintas marcas de cerveza, entre las que curiosamente estaba la San Miguel, que cada vez que entraba un nuevo cliente que pedía cerveza saltaban encima e intentaban con sus encantos y sus minifaldas que el cliente se decidiera por su marca. En China, como veis, es arriesgado hasta pedir una cerveza. Eso sí, los hombres se lo pasan tela de bien con todas las chicas encima de ellos y yo diría que se cachondean un rato antes de pedirles.

Barrio Xintiandi:
Barrio de colonia francesa antigua, mantenido perfectamente y donde hay representación de varias cocinas occidentales.

Tiene precios occidentales pero merece la pena por la cena espléndida que puedes tomar, en sitios bien decorados como La Fountain donde nosotros cenamos.
Es un buen respiro, después de lo complicado que es comer en China.
También hay bares o restaurantes-bar de copas, y algunas tiendas.
Es un barrio bonito para ir de noche.
Ah!, pudimos ver la antorcha olímpica en una vitrina a la puerta de una magnífica casa colonial.
Calle comercial Nanginjroad:
Calle de grandes centros comerciales, peatonal y enorme, con luminotecnia impresionante. Por supuesto están todas las marcas y negocios occidentales de comida rápida (Kfc, Mc Donalds, Haagen Dazs,…).
Encontramos una buena comida a cocinar por ti mismo en una barbacoa en Pankó (12 euros). Esta en la última planta de uno de los centros comerciales más vistosos.
Yugarden:
Si queréis ver un jardín representativo de la arquitectura de jardinería china debéis visitar éste. Está cuidado, de espacios variados que te transmiten tranquilidad y donde podréis hacer bonitas fotos para poner en casa.
Entrada: 30 yuanes. Ojo!: No cierra muy tarde y necesitaréis casi una hora.
Está en una de las zonas de tiendas callejeras más bulliciosa y fotogénica, así que aprovecháis para todo ese día.
A la puerta del Yugarden está un conocido puente en zig-zag muy chulo y donde todos van, así que imaginaos para cruzarlo, aun siendo corto. Mil chinos haciéndose fotos.
Eso es lo que nosotros dejamos para el último día en Shanghai, lo más divertido: comprar, tomarnos un buen batido helado en el Starbucks coffee (que siempre está en los lugares turísticos) y dimos un paseo por los jardines.


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26 Agosto 2008
Id a ver:
La Pagoda menor y la Pagoda mayor.
Bell Tower , Drum Tower y Barrio compras:

Buena vista desde las torres si el día está algo despejado; se parecen mucho, están a unos 800 metros una de otra y se cruza desde accesos subterráneos (muy característicos y útiles en China). Entrada a ambas: 25 yuanes.
En estos pasos subterráneos ya te ofrecen los típicos guerreros de terracota (caja pequeña 5 yuanes y caja grande 10. Buen precio). Para los desesperados que busquen
un sencillo bocadillo (difícil de ver en China aunque os parezca raro), debéis saber que hay un centro comercial estilo super del corte inglés en el camino de una torre a otra. La curiosidad de este sitio: no te dejarán seguramente salir por donde has entrado.
Desde una de las torres, creo que es la Drum, veréis una calle de compras típica china: Es entretenida, hay buenos precios y los artículos que normalmente se lleva la gente de China como pinceles de pelo natural de diversos animales, los guerreros de terracota, un instrumento que es una flauta con forma de huevo (difícil de tocar pero curioso), veréis las jaulas de grillos vivos (muy curioso),...
Gran mosque: Id a verla aunque no aparezca en algunas guías. Está en esta calle comercial, aunque con la entrada no muy a la vista. Una estructura original y con tonos algo diferentes a lo ya visto. Jardín cuidado y bonito.
Entrada: 12 yuanes.

Guerreros de terracota:
Fuera de Xían , a unos 45 kms.
Yo, después de ver los precios, trataría un precio justo con un taxista del hotel, pq. sino os engañarán casi seguro en las visitas de grupos organizadas, en las que te cobrarán caro por darte quizás un almuerzo malillo y sobre las 11.30 h., además de pararos en grandes almacenes donde pretenden que compres y te harán perder todo el día.
Para que tengáis una referencia: Nosotros dos nos fuimos en un cochazo a ver los guerreros, nos esperó el taxista dos horas y volvimos al hotel: le pagamos 300 yuanes (30 euros).

Los guerreros quizás los esperabais más grandes y para mí son mejores las naves secundarias que la principal, ya que veis el proceso de las excavaciones y la diferencia entre material no restaurado y el ya desenterrado.
Aquí os encontraréis muchísimos vendedores de los muñequitos guerreros que os comentaba que se suelen comprar. Suelen hasta bajar de los 5 yuanes la caja chica.
Hay un cochecito que os lleva hasta los guerreros por poco dinero: comprad la ida pero no la vuelta, ya que la vuelta es a otra puerta distinta de la que os llevan y está cerca de los guerreros pq. te hacen ir andando por un montón de tiendas.
Destaca la gente mejor arreglada y mejor educada que en otras ciudades. Muy atentos en el hotel Tianyu Gloria Plaza.
Para comer además encontramos cerca del hotel una buena pizzería italiana, con cocinero indio que charló con nosotros en inglés y nos contó curiosidades de China.
¡Como se aprecia una pizza cuando no estás en casa!
servido por enchina
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